Cuando los días se vuelven fríos y ventosos, abrígate con nuestras sopas reconfortantes y saludables de invierno. Las sopas caseras son fáciles de preparar y muy sabrosas; además, a los niños les divierte sorberlas. Nuestras sopas de camote y frijoles negros están elaboradas con muchos vegetales, por lo que cada cucharada aporta muchos nutrientes a la dieta de tu familia.
Hacer esta receta te llevará solo 5 minutos, porque lleva dos ingredientes convenientes: frijoles enlatados y maíz congelado. Puedes elevar su sabor al agregar más comino y chile en polvo, u optar por una salsa más picante. Sírvela acompañada de diversos ingredientes adicionales y deja que tus hijos elijan sus favoritos.

Sopa fácil de frijoles negros

RINDE 4 PORCIONES

Opciones de ingredientes adicionales para servir: Queso rallado bajo en grasas, crema agria light, aguacate en cubos, cilantro fresco.
CONSEJO: Si no tienes frijoles negros, puedes reemplazarlos por pintos, rojos o caupí.

Información nutricional por porción (aproximadamente 1 taza):

140 calorías, 0 g de grasa, 210 mg de sodio, 30 g de hidratos de carbono, 6 g de fibra, 6 g de proteína, 10 % de vitamina C.

Sopas con sentido y sabor

Muchas sopas caseras incorporan frijoles, proteínas y gran cantidad de vegetales; por eso, cada cucharada aporta sabor y son muy nutritivas.

Estos son algunos aspectos que se deben tener en cuenta para comprar y comer sopas saludables:

Ojo con la sal:

Las sopas compradas son una de las 10 fuentes principales de sodio en la dieta de los niños, y demasiada sal puede aumentar el riesgo de tener presión arterial alta. Para evitarlo, lee las etiquetas de las sopas antes de comprarlas, compara marcas, y elige las alternativas con menos sodio en el mercado.

Según las Pautas alimentarias para los estadounidenses de 2020, se debe limitar la ingesta diaria de sodio a los siguientes valores: